El dibujo es una manera de expresarnos de forma afectiva, motriz y cognitiva. Es un lenguaje que nos permite comunicarnos de forma «intrapersonal» e interpersonal. El dibujo nos facilita la comprensión de la realidad. Incluso, a veces podemos saber dibujar, y sin embargo, no hablar o escribir.
Una pregunta interesante sobre el hecho de dibujar es: ¿Cuándo empezamos a dibujar?
Empezamos a dibujar muy pronto, al año y medio. En esta etapa ya dibujamos nuestros primeros garabatos. Esto ocurre porque el dibujo es algo espontáneo al cuál el ser humano tiene tendencia. Cuando somos pequeños nos gusta dibujar, dar vueltas con el lápiz en un papel o en cualquier superficie en el que el lápiz pinte. Con el paso del tiempo, el niño descubre una realidad, unos sentimientos, que pretende representar, plasmar a través del dibujo. Probablemente al principio, el dibujo no está bien definido y como adultos no sepamos lo que representa, sin embargo, si le preguntamos al niño creador del dibujo si sabrá decirnos lo que es. Poco a poco, ese dibujo va evolucionando y acercándose más a la realidad que representa.
Sin embargo, después de todo este proceso de dibujo, llega una etapa, suele ser la pre-adolescencia o adolescencia donde el ser humano deja de dibujar resguardándose en la frase «no sé dibujar» o «dibujo muy mal» o «mejor que dibuje otro».
A continuación, os dejo una artículo muy interesante que plasma cómo debido al sistema educativo y a las cuestiones sociales dejamos de dibujar, y al mismo tiempo que, resalta la importancia del dibujo como desarrollo personal y social.
http://www.lavanguardia.com/estilos-de-vida/20140328/54404149668/por-que-dejamos-de-dibujar.html

